Carolyne Rodríguez Bocardo/@carolyne_rb
Chalupas, cemitas, molotes y ventas de artesanías son algunas de las cosas que se pueden encontrar a las afueras del templo de San Roque en la avenida Juan de Palafox y Mendoza 605, esto tras dos años de pandemia dónde está verbena popular fue suspendida por el COVID-19.
Guadalupe Sánchez artesana proveniente de Amozoc arribó a las 10 de la mañana para vender las tradicionales mulitas hechas de barro.
Para Doña Lupita esta tradición no se debe de perder, porque aunque las mulas se regalan en tono de burla, forman parte de las raíces mexicanas.
Asimismo, pidió a los ciudadanos se valore el trabajo artesanal que hacen todos vez que cada mulita tiene un periodo de creación de dos semanas desde que se moldea, se cuece el barro y se pinta y adorna, el costo de las figuritas es de 30 pesos.
Por su parte, la señora Sofía quién vende muñecas y panzones desde hace ya 10 años en está festividad, recordó que estás figuras son hechas de cartón mismas que traen desde el estado de Guadalajara ya que desafortunadamente en Puebla ya no hay cartoneros dedicados a hacer esto.
Los precios de las muñecas van desde los 60 hasta los 130 pesos, dependiendo el tamaño.
Cabe precisar que con base en información de la secretaría de gobernación, se dieron 300 permisos a comerciantes y artesanos para esta fecha.




