Por segundo día consecutivo, grupos de cubanos protestaron el viernes por la noche en La Habana por la falta del servicio de electricidad luego de que el huracán “Ian” provocó un apagón generalizado, y un grupo que monitorea el acceso a internet informó de una nueva interrupción de ese servicio en la isla.
Un día después de que los vecinos golpearon cacerolas y cucharas el jueves por la noche al grito de “¡queremos luz!” en al menos cinco puntos de La Habana, en algunos poblados en las afueras de la capital, como Barreras y La Gallega, los residentes bloquearon calles, quemaron neumáticos y basura, constató The Associated Press.
La Unión Eléctrica informó que el sistema energético nacional ya está interconectado, pero que hay afectaciones del huracán a la infraestructura —postes, tendido eléctrico, transformadores— que tardarán en ser reparados. El jueves se informó que sólo el 10% de la población de la capital contaba con energía.
“Esta es una protesta pacífica; queremos que nos pongan la luz y el agua. ¿Qué es esto? ¡Las personas han perdido su comida, la única comida que hay!”, se quejó Natali Manso, de 21 años y madre de una niña de meses durante una manifestación que se extendió hasta el viernes en la madrugada en Bacuranao Campo, en las afueras de la capital.
Escenas más o menos similares se vivieron en tres lugares del Municipio Cerro. En otros lugares se hicieron sentir protestas más aisladas, como en Cojimar.
Doug Madory, director de análisis de internet para la empresa de gestión de redes Kentik, dijo que lo ocurrido el jueves fue un “apagón total” que comenzó a las 00:30 GMT y regresó paulatinamente más de seis horas después.
En los lugares donde hubo protestas se verificó una fuerte presencia policial el jueves por la noche, pero el viernes los efectivos habían sido retirados. En una calle los uniformados hicieron un cordón para impedir el paso de vehículos y transeúntes que no fueran locales.
Durante los reclamos no hubo actos de violencia ni vandalismo, aunque algunos vecinos indicaron que la policía efectuó algunos arrestos.
La embajada de Estados Unidos en la capital publicó en redes sociales su solidaridad con las protestas y exigió que el gobierno “respete los derechos constitucionales de sus ciudadanos a reunirse pacíficamente”.
Expertos aseguraron que Cuba debe lidiar ahora con la vulnerabilidad de su sector energético y las dificultades de generación que ya traía por la falta de mantenimiento y recursos para modernizarlo.
“El problema estructural con el sector eléctrico cubano ya existía antes del huracán. Podrán tomar medidas que mejoren su comportamiento a corto plazo… pero el salidero en la caldera volverá a producirse una vez más, tarde o temprano. No hay solución a corto plazo”, dijo a la AP Jorge Piñon, director del Programa de Energía y Medio Ambiente de América Latina y el Caribe de la Universidad de Texas. “A largo plazo… mucho dinero”.
INFORMACIÓN: PROCESO



