La policía salvadoreña detuvo al presidente del equipo de futbol Alianza y a otros directivos y empleados del estadio Cuscatlán, a quienes responsabilizan por una estampida de aficionados el fin de semana que dejó 12 muertos y más de 100 lesionados.
La tragedia ocurrió el sábado por la noche, pocos minutos después de iniciado el partido de vuelta entre Alianza y FAS por los cuartos de final de la liga salvadoreña.
Según las autoridades y declaraciones de testigos, cientos de aficionados enfurecieron cuando no se les dejó ingresar al inmueble a pesar de tener boletos. Luego, comenzaron a empujar hasta derribar un portón, causando la estampida.
La Fiscalía aseguró que los organizadores vendieron más boletos de manera ilegal. “Al agotar las entradas disponibles para el encuentro deportivo, decidieron comercializar ilegalmente boletos emitidos para encuentros anteriores”, señaló.
INFORMACIÓN: PROCESO




