Día a día, los familiares de pacientes pediátricos que son atendidos en el Hospital del Niño Poblano desafían varias adversidades. Más allá de aquella incertidumbre sobre la salud de sus hijos, nietos, o sobrinos.
El nosocomio ubicado en la Reserva Territorial Atlixcáyotl fue inaugurado en 2015, por la administración estatal de Rafael Moreno Valle. Tuvo una inversión de 425 millones de pesos y se ha posicionado a nivel estatal y nacional como uno de los más importantes en atención pediátrica.
Gracias a ello, poblanos de todos los municipios, desde la Sierra Norte hasta la Mixteca, llegan al nosocomio en búsqueda de alivio para sus familiares. Pero al llegar e ingresar a su paciente no es todo, tienen que comprar medicamentos, estar alerta a los llamados, luchar contra la inseguridad y el frio.
Decenas de familiares de los pacientes pediátricos se quedan en las afueras de la entrada principal del Hospital del Niño Poblano. Duermen en casas de campaña, en cartones sobre el suelo, en cobijas o sillas; comen muy poco lo que la gente les regala y van uniendo su pesar entre ellos.
Relataron a FARO DIGITAL que ellos duermen aquí debido a que son foráneos, tiene poco dinero y eso lo utilizan para medicamentos. Además de que, dentro del hospital, pueden pedir cualquier cosa a cualquier hora y si ellos no están ¿Quién lo hará?
Al vivir en las afueras, aseguran que no duermen pues tiene que estar checando que no roben sus cosas personales. O bien, que pidan medicamento, informen el estado de salud y no esté el familiar, lo que complique más la situación de cada menor.
Pese a que existe un albergue del mismo nosocomio ellos prefieren no utilizarlo, debido a que no se sienten cómodos y las condiciones que les brindan no son las correctas.
“O descansamos o estamos chacando que no nos vayan a jalar nuestras cosas personales, somos foráneos y no podemos ir y venir y no tenemos unidad. A mi nieto lo operaron de la cabeza y si piden medicamento o llaman en la noche y se complica no estamos”.
ALBERGUE DEL HOSPITAL DEL NIÑO POBLANO NO ES VIABLE; TAMBIÉN VIVEN INSEGURIDAD
El albergue no deja ingresar a más de una persona por paciente, la mayoría viene con otros integrantes de la familia como apoyo. Ahora bien, acusan que en ocasiones la comida que ofrecen no alcanza, no hay agua y los ponen a hacer quehaceres como limpiar o lavar trastes en las instalaciones.
También, en la noche, el albergue cierra sus instalaciones y en caso de que soliciten la presencia de los familiares, estos tienen que salir bajo permiso. Aquí se desglosa otra adversidad.
El albergue se ubica en Calle de la Niñez, en lateral al Hospital, por la noche esa calle no tiene alumbrado público. Los familiares de pacientes refieren que en varias ocasiones los atracan cuando caminan por ahí, saliendo del albergue a la entrada principal, quitándoles lo poco que tienen.
“No ingresamos al albergue porque nada más es para una persona y nosotros estamos varios y no hay cavidad. Además, en esa calle asaltan y pues poco tenemos y ya van varios”.
No obstante, la presencia de bares en contra esquina al nosocomio también afecta. Pues muchos salen en mal estado de los antros y al pasar por las instalaciones se ponen agresivos, lo que los alerta porque piensan que podrían robarles algo.
PIDEN LA INTERVENCIÓN DEL GOBIERNO PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UN ALBERGUE INTERNO
En entrevista, los familiares de pacientes pediátricos del Hospital del Niño Poblano piden a las autoridades mayor vigilancia. Más rondines de patrullas y que el servicio de limpia pueda pasar más seguido, pues ellos juntan sus bolsas de basura de los que duermen afuera.
“Más vigilancia, más servicio de limpia, se van comprando bolsas, pero no pasan a recogerlas, nosotros dejamos todo limpio”.
También, solicitaron la intervención para que se puedan cambiar las reglas del albergue que se tiene a lado. O bien, construir uno dentro del hospital, para tener mayor cercanía y accesibilidad a sus pacientes.
La facilidad de que se puedan donar más casas de campaña, colchonetas o cobijas, debido a que no es grato pasar frio. Mientras se piensa en la evolución de la salud de sus pacientes, a través de una oración al Niño Doctor y Virgen de Juquila.




