A poco más de cinco semanas de que un globo aerostático, con una familia a bordo, se incendió y desplomó de los cielos de Teotihuacan, en el Estado de México, Regina Nolasco Becerril, la menor de 13 años que sobrevivió, narró los momentos de terror que terminaron con la vida de sus padres.
Desde su hogar en la Ciudad de México, donde se recupera de las quemaduras y fracturas, la joven confirmó que tras la expansión de las llamas del tanque de gas a la canastilla, donde iban cuatro tripulantes, el piloto Víctor Daniel ‘N’, fue el primero que saltó, a unos cuatro o cinco metros de altura, para luego escapar.
“Mi mamá grita, mi papá grita, yo grito. Arde, porque te arde el impacto (del fuego) y te empiezas a quemar”, contó en entrevista para Univisión.
Sin embargo, su padre, José, de 50 años, fue el que más sufrió, pues se calcinó por varios minutos hasta que la canastilla se deshizo y su cuerpo cayó junto al globo.
La joven confesó que esta tragedia le ha traído un dolor indescriptible al grado de no querer vivir más, pese a los cuidados por parte de su familia. Y es que todos los días piensa el por qué sus padres no pudieron saltar antes y tuvieron que fallecer así.
Cada día, Teotihuacan, una de las zonas arqueológicas más importantes del país, recibe miles de visitantes. Los viajes en globo son habituales y varias empresas ofrecen el servicio en la zona. Accidentes así no ocurren a menudo, aunque si pasan de vez en cuando.
En septiembre pasado, un globo con 12 personas a bordo se desplomó, debido al fuerte viento que soplaba. El piloto del globo perdió el control del aparato, que acabó en el piso. Protección Civil del municipio de Acolman, aledaño a las pirámides, reportó saldo blanco. Los pasajeros solo sufrieron crisis nerviosas. Antes, en noviembre de 2021, otro globo cayó de las alturas y nueve de sus 15 pasajeros resultaron heridos.
INFORMACIÓN: INFOBAE



