El representante de la Asociación Angelopolitana de Huehues Faustino Bravo Flores, reconoció que los mismos danzantes por ignorancia tienen la culpa de dar una mala imagen, toda vez que solo piensan “que hay que salir a bailar y emborracharse”.
En este sentido, el organizador sostuvo que el carnaval marca el inicio de la Cuaresma, pero muchas veces esto se tergiversa, en broncas y con la circulación de licor.
“Nosotros los organizadores debemos de regular esto, ya que se vuelve una cantina publica, el sonido es explosivo”, dijo.
Asimismo, crítico que, las personas que se disfrazan de diablo, en lugar de invitar a la gente, asustan y hacen maldades.
Para el representante del sector, se tiene un gran trabajo por hacer al educar a las 36 cuadrillas que buscarán participar en el carnaval.

