Tras refrendar su respeto a la “soberanía de México”, el Departamento de Estado de Estados Unidos expresó entre líneas su respaldo a las manifestaciones llevadas a cabo este domingo 26 de febrero en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE), pues declaró su apoyo a “las instituciones electorales independientes, bien estructuradas que fortalezcan el proceso democrático y el Estado de derecho”.
En una declaración de la Misión de Estados Unidos en México relativa a las “protestas contra cambios electorales en México” y atribuida a Ned Price –el vocero del Departamento de Estado–, se planteó que el “gran debate” en torno a las reformas electorales y a la independencia del INE muestra que México es una “democracia vibrante”.
Sin embargo, Price colocó el debate en México en un contexto global de “retos a la democracia”, que “han puesto a prueba y continúan poniendo a prueba la fuerza de instituciones electorales y judiciales independientes”; una manera desviada de equiparar el llamado “plan B” impulsado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, a uno de estos “retos a la democracia”.
Aunque no planteó una postura contundente sobre las reformas, el vocero del Departamento de Estado aseveró que “un sistema electoral independiente con buenos recursos y respeto a la independencia judicial apoya una democracia saludable”, una manera de dar a conocer la inclinación del gobierno de Biden hacia la defensa del INE promovida por decenas de miles de manifestantes ayer en distintas ciudades del país.
Apenas el pasado viernes 24, los presidentes de los comités de asuntos extranjeros de la Cámara de Representantes y del Senado –uno demócrata y otro republicano– condenaron con vehemencia el “Plan B”, al que se refirieron como unos “intentos repetidos del presidente López Obrador de sabotear las instituciones democráticas de México” y de regresar el país a un “oscuro pasado de elecciones controladas desde la Presidencia”.
Un día antes, el ‘The New York Times’ dedicó su portada a un amplio artículo, el cual revelaba entre otros que la Embajada de Estados Unidos en México, dirigida por Ken Salazar, envió informes a Washington para advertirles sobre las posibles amenazas a la democracia que representa el Plan B; de acuerdo con el rotativo, el gobierno de Biden estaría consciente de los riesgos, pero consideraría “poco ventajoso” provocar a López Obrador sobre este tema.
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