Julio César Chávez saltó a la élite mundial por su formidable récord invicto en el boxeo profesional. Desde su debut en febrero de 1980, y a lo largo de las siguientes 89 peleas no conoció la derrota. No obstante, en enero de 1994 perdió el privilegio contra Frankie Randall y Sergio Sandoval, su médico, reveló el presunto motivo.
En la esfera del deporte, sobre todo cuando se practica a nivel profesional, es mencionado que los atletas deben abstenerse de sostener relaciones sexuales antes de las competencias. Sin embargo, de acuerdo con el médico, Chávez habría desobedecido dicha indicación en horas previas a montarse en el ring.
En el festejo, recordó Sandoval, el Señor Nocaut tuvo contacto con Isabella, la mujer que realizó la función de Dj, y la invitó a la última parte de su campamento en los Estados Unidos antes de la pelea contra Randall. Ella aceptó y acudió con el resto del equipo a la ciudad de Las Vegas.
“Ya faltaban tres días para la pelea y le dije ‘Julio, hay que mandar para atrás (regresar) a esta muchacha’. Ella pegó de gritos porque no quería irse. Yo le dije a Julio que tenía que irse. ‘No puede estar contigo. Te faltan tres días para la pelea y vas a llegar todo guango de las piernas y todo eso vale más que te pongas en paz’”, recordó.
Sandoval insistió en que Julio César Chávez dejara de ver a la mujer durante algunas horas antes de la pelea, pero la decisión del boxeador fue la de permanecer junto a ella.
“Se pierde la pelea. Siempre teníamos el festejo en la suite. Llego ahí y Julio me dice que vayamos al baño. Recuerdo que subió el pie a la bañera, se recargó y se puso a llorar. ‘Yo tuve la culpa’, me dijo. ‘Yo tuve la culpa. No debí haber perdido esta pelea. Es que todavía tuve relaciones con ella en la mañana’ y se soltó a llorar”, aseguró el doctor Sergio Sandoval.
En ese momento de su carrera, la indisciplina se volvió una constante conducta encaminada por Julio César Chávez. Y es que además de la mencionada decisión, se sumaron otros factores como no haber acatado algunos aspectos particulares de su preparación y la pérdida del rigor en la misma.
A pesar de la aseveración realizada por Julio César Chávez y su doctor es respaldada como una de las máximas en el boxeo, no existen estudios científicos que aseguren que la actividad sexual previa a una competencia merma el rendimiento del atleta. Incluso, podría tener resultados totalmente opuestos.
“Un deportista de alto rendimiento que ingresa a una competencia satisfecho sexualmente lo hace con mucho menos presión mental. Va a estar más frío, con mayor capacidad para la estrategia, va a soportar más la presión del entorno, la mirada del otro y todo porque psíquicamente está descargado. La frecuencia mental en la que se ingresa luego de hacer el amor es muy positiva ara salir a hacer deporte”, explicó el psicólogo Gervasio Díaz Castelli a Infobae.
INFORMACIÓN: INFOBAE




