Jesús Lemus/@chucho_lemus1
El Arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, dedicó su misa dominical por los casos de violencia que ocurren en Puebla y México, donde resaltó el caso del bebé Tadeo, los secuestros, asesinatos de periodistas y la explosión de 2 poniente y Diagonal de la República.
Frente a los poblanos que siguen cumpliendo las medidas sanitarias en contra del COVID-19, el jerarca de la iglesia católica lamentó la indiferencia en la que vive la sociedad, demostrando así que “cada quien se rasca con sus propias uñas”.
Pidió no tener miedo a la novedad de Dios, y a no tener miedo a ser diferentes, pidió denunciar las injusticias aún que nuestra voz suene como “campana vieja” que nadie escucha.
“Como iglesia hermanos, no debemos de acomodarnos a un desorden de cosas injustas, que olvidan los proyectos de Dios, centrándose solo en individualismos egoístas, debemos de sacudirnos la indiferencia, debemos sacudirnos el autoengaño”.



