Desde diciembre de 2018 a la fecha se tiene contabilizados 52 asesinatos contra periodistas y 97 contra personas defensoras de derechos humanos, seis comunicadores han sido asesinados sólo en lo que va de 2022. La brutal realidad crece al mismo tiempo que la impunidad e incapacidad de ubicar a los autores intelectuales de estos crímenes que pretenden silenciar la corrupción que se ha instaurado durante décadas por varios sexenios y ante diversos partidos políticos en el poder.
El tema vuelve a generar impotencia entre el gremio después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) condenara la exigencia del Parlamento Europeo de frenar la violencia contra periodistas y activistas en DH, así como garantizar su protección y la creación de un entorno seguro. Este Parlamento no había emitido una resolución de urgencia sobre México desde la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en 2014.
En el caso de defensores de derechos humanos solo se han emitido dos sentencias, es decir, existe 99% de impunidad; en el caso de periodistas, existen solo 5 sentencias con una impunidad del 89.37%, lo que envía un mensaje de impunidad a los agresores. A ello se suma la combinación entre corrupción e impunidad; el incumplimiento de las obligaciones de los estados y municipios en la materia, así como la intolerancia y la falta de cultura política sobre la labor periodística y de personas defensoras de derechos humanos.
Entre 40 y 45 por ciento de las agresiones que recibe el gremio periodístico provienen de autoridades locales y municipales, y el otro porcentaje lo representan las agresiones y amenazas procedentes del crimen organizado, reconoció el titular de la Unidad de Derechos Humanos y responsable del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación (Segob), Enrique Irazoque Palazuelos.
57% de las agresiones a periodistas se concentra en seis entidades: Estado de México, Guerrero, Michoacán, Sonora, Oaxaca y Veracruz; mientras que 64% de agresiones en contra de personas defensoras de derechos humanos se focaliza en: Chiapas, Chihuahua, Guerrero, Oaxaca, y Veracruz.
La cifra de homicidios en el gobierno morenista es la más numerosa convirtiéndolo en el que más periodistas asesinados ha tenido en comparación con los últimos dos sexenios.
De acuerdo con un reporte de la organización Artículo 19, el gobierno de Felipe Calderón reportó 48 casos en todo su sexenio y 47 en el de Enrique Peña Nieto.
Humberto Padgett periodista de investigación, y quien ha obtenido dos veces el Premio Nacional de Periodismo, ha vivido en carne propia el asedio por decir la verdad.
Además de la violencia física existe otras, entre ellas la judicial. En 2018 el ex Gobernador priista Eruviel Ávila Villegas demandó por daño moral a Padgett, a quien reclamó 10 millones de pesos por las supuestas afectaciones sufridas a su reputación tras la publicación de un reportaje de perfil.
La controversia derivó de un capítulo del libro Los Suspirantes 2018, en el cual cinco testigos dijeron a Padgett que Eruviel habría estado con el exobispo Onésimo Cepeda en fiestas, donde supuestamente se realizaron tocamientos a menores de edad. Padgett cuestionó la decisión de Ávila de radicar la denuncia en Ecatepec, donde el político mantiene una importante influencia.
Cabe recalcar que el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas registró un incremento del 88% de las personas afiliadas, pasando de 798 en 2018 a mil 506; de éstas, 495 son periodistas.
En estos tres años se han invertido, a través del Mecanismo, más de mil 200 millones de pesos en la protección de periodistas y personas defensoras; tan solo para 2022 se aprobó el presupuesto más alto en la historia del Mecanismo, ya que se destinarán 388 millones, sin embargo Padgett considera que este mecanismo no sólo es insuficiente sino que no funciona.
Ante el asesinato de nuestros compañeros no nos quedaremos callados porque no se mata la verdad matando periodistas.
INFORMACIÓN: SDPNOTICIAS



