A pesar del rugir del Popocatépetl que se deriva del incremento de su actividad volcánica, los pobladores de Santiago Xalitzintla, no se encuentran listos para dejar sus hogares.
Los habitantes de esta comunidad ubicada en San Nicolás de Los Ranchos, saben que por generaciones han tenido un guardián que los cuida.
La señora Ausencia decide llamarlo su guardián porque sabe que los vigila, pero también sabe que tiene un fuerte temperamento, que cuando se enoja “escupe lumbre”; es decir, las explosiones de vapor que se acompañan de ceniza y material incandescente.
Aunque los vecinos de esta comunidad están a 15 kilómetros de su guardián que también llaman Don Goyo, los mismos pobladores sentenciaron que no están listos para abandonar sus hogares, porque eso sería dejar su historia, dejar su vida y dejar sus raíces.
Incluso, el señor Juan, destacó que sus familiares de Puebla capital, lo han invitado junto con su pareja, abandonar de una vez dejar San Nicolás de los Ranchos.
A pesar de esta tentadora invitación, sabe que no lo harán, porque sería también abandonar a sus dos totolas, que junto con los niños que tiene como vecinos, también se asustan con el rugir del coloso.
Sin importar la incertidumbre que viven por culpa de su guardián llamado Popocatépetl, los pobladores de Santiago Xalitzintla, aseguraron que pronto se calmará y nuevamente regresarán a su vida cotidiana, a la vida de campo, al cuidado de sus animales y a la cosecha de productos de la canasta básica.
No obstante, las autoridades no pueden frenar sus planes de contingencia, que por eso, se tienen listos los albergues que se usarían en caso de una evacuación masiva.
El Centro Escolar Alfredo Toxqui, ubicado en San Andrés Cholula, es uno de los inmuebles listos con doctores, desayunadores, baños y hasta los denominados “cuenta cuentos”, que con títeres, explicarían a los niños el porqué de una erupción de Don Goyo.


