Jesús Lemus/@chucho_lemus1
La Semana Santa en Puebla y el mundo envuelve una serie de mitos y actividades religiosas, que se convierten en una tradición para los católicos, pero también en la mejor oportunidad para eximir sus culpas ante un pecado.
Prueba de lo anterior, son los engrillados de Atlixco, municipio ubicado a unos 40 minutos de la capital y que después de 2 años de no salir por la pandemia del COVID-19, nuevamente se apoderaron de las calles para recordar esta tradición.
Para muchos la tradición puede ser algo espeluznantes, pues los engrillados se caracterizan por ser personas adultas que salen con erizos clavados en los brazos, espalda, piernas y pies, además de pesadas cadenas, como parte de un proceso de redención por un pecado cometido.
Sin importar el sol a plomo de esta época del año, los engrillados caminan semi desnudos y por las calles de este pueblo mágico, donde también se les pueden observar pequeñas cruces en sus manos, además de que siempre van cubiertos del rostro.




