La primera fecha que se tuvo una contingencia mayor por la caída de ceniza del Popocatépetl fue en diciembre de 1994. Desde ese entonces hasta este 2023 no se había tenido una situación similar por el cráter.
FARO DIGITAL contactó con el historiador poblano, Eduardo Zamora Martínez quien nos relató cómo se han vivido las alertas por este hecho. Zamora Martínez destacó que la madrugada del 20 de diciembre de 1994 se presentó la primera tapizada de ceniza, nunca antes vista.
Lo cual alarmó a las autoridades y a la población, pues en las primeras horas todos despertaron viendo una Puebla tapizada de blanco. La segunda ocasión fue el 12 de diciembre de 2000, cuando las autoridades ya veían a poco la gravedad de la situación ambiental, la cual se repitió en diciembre de 2002.
La primera contingencia generó la evacuación de emergencia a través de autobuses del transporte público. La ciudadanía tuvo que ser albergada en el Recinto Ferial, luego de que solo eran galerones y para suministrar alimentos se tuvo que decomisar el producto a tamaleros.
Mientras que, en el 2000, se establecieron protocolos de contingencia por la caída de ceniza del Popocatépetl. Se suspendieron clases, destinaron escuelas particulares como refugios temporales y a los varones se les obligó a apoyar con fuerza.
Las escuelas particulares fueron empleadas como refugio debido a que las oficiales no contaban con buena infraestructura ni eran higiénicas. Cada institución destino 4 salones como dormitorios sólo con tablones como camas y un aula como cocina.
De 2000 a 2002 se implementó la medida de plantar autobuses del transporte público en el zócalo de cada municipio cercano al Popocatépetl. Para poder movilizar rápidamente.
Este 2023 se tiene una nueva contingencia que ha mantenido a Puebla bajo la ceniza por más de 48 horas consecutivas.
RUTAS DE EVACUACIÓN FUERON EMPLEADAS EN 1996
Las rutas de evacuación se fueron empleando poco a poco durante la administración de Manuel Bartlett Díaz, después de la primera contingencia. Sin embargo, con el tiempo se iban perdiendo debido a la falta de mantenimiento.
Al mismo tiempo, se implementó la medida de semáforos, los cuales indican la actividad del Popocatépetl y las acciones a tomar.
“Por el 95 o 96 se implementaron por Bartlett los caminos de evacuación, pero sin mantenimiento se perdieron”.
“UNA EXPLOSIÓN DEL POPOCATÉPETL NO ES PREVISTA AHORITA”
Eduardo Zamora refirió que esta contingencia no parará en una explosión. Aunque ya se tienen más de dos días seguidos con lluvia de ceniza, hay un factor que no da pie a ello.
Aunque no es predecible una erupción, refirió que puede empeorar solamente la caída de ceniza, pero una erupción no habrá.
Recordó las narraciones de la erupción del Paricutín, cuando su explosión comenzó a alertar a través de temblores. Mismos que llegaban hasta la Cuidad de México, a pesar de que estaba en Michoacán, algo que en Puebla no se tiene ahorita.
Refirió que la explosión del Paricutín duró seis años, tiempo en el que se pudo desalojar a la población. Posteriormente a este fenómeno, y de haber destruido Parangaricutirimícuaro.
“La lluvia de ceniza va a seguir, puede empeorar, pero así ya para una erupción no se va a tener, desde mi punto de vista y mis pobres conocimiento de vulcanólogo. Dudo que vaya a haber una erupción, porque no está temblando”.


